La verdad es que no soy aficionado de los shows de telerrealidad. Sin embargo, en esta temporada de elecciones –que ha devenido en un verdadero show de telerrealidad— me ha sido difícil apartar los ojos (y los oídos) de las pullas que se intercambiaban principalmente entre los candidatos republicanos. Ya sea que usted lo apoye o no, tiene que admitir que Donald Trump dice cosas que le ponen a uno los pelos de punta. Desde la perspectiva de Recursos Humanos, las granadas verbales que lanza Trump darían lugar a todo un campo minado de posibles reclamaciones basadas en discriminación si se lanzaran en un entorno laboral.
Imagínese que Donald Trump fuera uno de sus supervisores o un gerente de planta…. usted podría tener [más bien tendría] un problema. Examinemos algunos de sus comentarios.









