Recientemente estaba trabajando en mi lista de “cosas que hacer en las Navidades” mientras cantaba la canción de Santa Claus sobre quién se portaba bien y quién se portaba mal, y esto me recordó que diciembre no es solamente la época de fiestas sino también la temporada de evaluación de desempeño para muchos empleados.
¡Me parece que oí un gruñido colectivo de entre los lectores de este blog! Sí, el proceso de evaluación es largo y tedioso y, para muchos, es tan divertido como tener que ir al dentista. Pero las evaluaciones pueden ser un componente integral del sistema de gestión del desempeño de la empresa con respecto a sus empleados. Las evaluaciones identifican en qué áreas el empleado se destaca, cumple con las expectativas o necesita mejorar. En el caso de que a un empleado se le despida basado en su rendimiento y entabla una demanda judicial, las evaluaciones van a ser parte clave de las pruebas que respalden (esperamos) la razón por la cual la empresa tomó esa decision.









