En enero el Departamento del Trabajo de los Estados Unidos (el “DOL” por “Department of Labor”) entabló una demanda ante un tribunal administrativo de San Francisco contra Google, Inc., que es una empresa contratista federal, para exigirle que le permitiera al gobierno inspeccionar los expedientes salariales de la misma. Aunque el Departamento demandaba diversos documentos relacionados con el historial de remuneración de los empleados para fines de cumplimiento, era claro que la razón subyacente era la sospecha que tenía el “DOL” de que Google cometía discriminación salarial basada en el género.
Irónicamente, en el 2016, Google publicó sus consejos para ayudar a otros empleadores a analizar sus estructuras salariales a fin de poder cerrar la brecha entre los géneros. Anteriormente este mes, en el Día de la Igualdad Salarial (“Equal Pay Day”), Google también anunció al mundo que orgullosamente había “cerrado a nivel mundial la brecha salarial entre los géneros”.









