Amazon hace poco decidió voluntariamente prohibir el uso de preguntas sobre antecedentes salariales en el proceso de consideración de solicitudes de empleo. ¿Por qué?

El propósito de esa prohibición de preguntas sobre los antecedentes salariales es cerrar la brecha salarial entre los géneros. De acuerdo con la Oficina del Censo, las mujeres ganan el 80% de cada dólar que ganan los hombres. Muchos alegan que la brecha salarial entre los géneros aumenta con la edad. Además, según payscale.com, “la mujer a quien se le pregunta su historial salarial y se niega a revelarlo gana 1.8 por ciento menos que la mujer que sí lo da a conocer. Al hombre que se niega a revelarlo gana en promedio un 1.2 por ciento más.”

Teniendo esto presente, más de 20 estados han propuesto legislación que prohíbe hacer preguntas sobre antecedentes salariales en el proceso de considerar las solicitudes de empleo. Hasta la fecha, la Florida no es uno de esos estados, pero los empleadores de la Florida deben tener presente que las leyes pueden cambiar rápidamente al nivel local y estatal. Como informa la revista Fortune, California les ha exigido a Google, a Facebook y a Cisco que dejen de hacer preguntas acerca del historial salarial. El primer estado en prohibir las preguntas sobre antecedentes salariales fue Massachusetts en el 2016, prontamente seguido por Oregón, California y Delaware.

En un estado que no tenga esa prohibición… ¿debe el empleador hacer este tipo de pregunta? Los solicitantes de empleo por lo general no se sienten cómodos en responderla, así que evitarla puede facilitar el proceso de contratación. Sin embargo, cada empleador tiene que tomar una decisión empresarial acerca de si le conviene conocer el historial salarial del solicitante.  Si una compañía decide pasar por alto hacer esta pregunta, debe estar lista para actualizar los formularios de solicitud de empleo y capacitar a los gerentes y entrevistadores para que eviten hacer preguntas sobre antecedentes salariales a los solicitantes de empleo.

*Gracias especiales a Thomas Raine, que me ayudó a redactar este post. Thomas es candidato de segundo año al Doctorado en Derecho de la Escuela de Derecho de la Universidad de Miami.