Las leyes de la Florida y las federales permiten a los restaurantes y a los hoteles pagar el salario mínimo a los empleados que trabajan por propinas, menos un crédito de $3.02 por hora contra las propinas recibidas. Las propinas se pueden ajuntar en un fondo común y entonces redistribuirlas entre los que tienen puestos en que tradicionalmente se reciben propinas. Sin embargo, si un empleador equivocadamente permite a empleados que no reciben propinas participar en ellas (por ejemplo: supervisores, personal de mantenimiento, cocineros, lavaplatos, chefs y empleados de oficina), dicha empresa perderá la posibilidad de aprovechar el crédito de $3.02 la hora.

En el 2011, el Departamento del Trabajo de los Estados Unidos (el “DOL” por “Department of Labor) emitió una regulación con respecto a la participación en propinas. La regulación dice que incluso si un empleador paga el salario mínimo completo a un empleado que recibe propina sin tomar el crédito por las propinas, no puede exigirles a los empleados que reciben propinas que las compartan con empleados que tradicionalmente no las reciben.

En los últimos seis años, se les ha pedido a algunos tribunales federales que exijan el cumplimiento de esta regulación. Algunos jueces han fallado que si un empleador no toma el crédito de las propinas contra los salarios de los servidores a quienes se les paga al menos el salario mínimo, en ese caso se le permitirá que los empleados que no reciben propinas participen en el fondo común de las propinas con los que trabajan en puestos que tradicionalmente las reciben.  La clave es que los empleados que reciben propinas tienen que ganar el salario mínimo (sin contar las propinas) por cada hora que trabajen.  Otros jueces han fallado de manera distinta.

Recientemente, el Departamento del Trabajo anunció que estaba considerando anular la regulación del 2011 y solicitó comentarios hasta principios de febrero del 2018. De acuerdo con la Ley de Empleo 360, el “DOL” ya ha recibido más de 2,800 comentarios.  Si el Departamento anula su regulación del 2011, los empleadores que les pagan el salario mínimo a sus empleados que reciben propinas podrán distribuir las propinas entre los que no trabajen en puestos en que no las reciban.  No espero que el Departamento tome acción alguna para cambiar sus regulación hasta el otoño del 2018 por lo menos.

Hay una serie de restaurantes y hoteles que han evitado el problema por completo imponiéndoles a las comidas un recargo fijo no discrecional por el “servicio”, o sea, la propina. Entre otras cosas, estos establecimientos tienen que asegurarse de que sus menús y facturas reflejen claramente que se está imponiendo un recargo obligatorio.  El imponer un recargo por servicio conlleva sus propios problemas de salarios y de horas.  Como resultado, todos los establecimientos que sirven comidas deben consultar con sus abogados las mejores prácticas para cumplir con las leyes de salarios y horas, incluyendo si imponer o no un recargo por servicio o permitir a los clientes la discreción de dar propina a sus servidores.