Ha llegado otra vez esa época del año. Los días de fiesta son maravillosos, pero pueden dar lugar a situaciones difíciles para el Departamento de Recursos Humanos.

Los días festivos significan cosas distintas a diferentes personas: ya sea jugar al trompo “dreidel”, decorar el árbol de Navidad o pasarlos sin hacer nada. Los empleadores deben tener presente la variedad de diferentes creencias que profesan sus empleados. Entre unas pocas sugerencias para planificar estos días, y que pueden ayudarle a evitar estos escollos, se encuentran:

  1. Las fiestas de la empresa para esta época no deben ser muy religiosas. La mayoría de los lugares de trabajo tienen diversidad de empleados, los cuales no todos practican la misma religión. Para planificar este tipo de fiesta, los empleadores hacen bien en mantener neutrales. Deben evitar símbolos excesivamente religiosos tales como “nacimientos” y menoras, pero los adornos y los globos son aceptables.
  2. Las fiestas de esta época no deben ser obligatorias. Si se exige asistir a estas, los empleados pueden reclamar el tiempo que se hayan pasado en la fiesta como horas trabajadas. Quizá entonces las leyes que rigen las horas extraordinarias, el salario mínimo y la compensación por accidentes laborales se apliquen al caso. También los empleados, por motivos religiosos o de otro tipo, pueden tener el derecho legalmente protegido a que no se les obligue a celebrar un día festivo.
  3. Sea incluyente al planificar el menú. Los empleados pueden tener ciertas limitaciones en lo que pueden comer por razones religiosas, alergias e incluso preferencias de estilo de vida (por ejemplo, el vegetarianismo). Recuerde que el propósito de celebrar estas fiestas es promover la alegría, no las quejas.
  4. No sirva bebidas alcohólicas en exceso. Puede perder control del evento rápidamente y que resulte en lesiones, acosos y otros tipos de quejas. Si surgen quejas, asegúrese de darles frente inmediatamente y de acuerdo con sus políticas laborales normales. Lea las sugerencias en el artículo anterior de mi colega Glenn Rissman sobre cómo limitar el consumo de bebidas alcohólicas en su fiesta.

Para resumir, el propósito de las fiestas de esta época debe ser unir a los empleados y agradecerles a todos la contribución que han aportado al éxito de su organización.